los Recuerdos
 
 

A la memoria de una persona inolvidable

Aún no me lo puedo creer

No puede ser verdad, por qué?.

Alguien ha cometido un error.

Espero que en
cualquier momento me llames y me digas:

Ei Bicho!! ha sido todo una confusión, esperadme, que voy para allá.

No te preocupes, te seguiremos esperando, no te dejaremos atrás. Nadie nos hará olvidar la dulzura que desprendía tu voz, tus gestos y actos. Has entrado en nuestra vida y no todo el mundo tiene la suerte de decirlo. Espero que allá donde vayas lleves contigo una parte de mi corazón.

No sé quien decide quien se va o quien se queda, pero esta vez se ha llevado un Ángel y quien sabe, quizás no es un final sino un inicio.

Esto es para ti Gemma, desde el fondo de mi corazón.

Hasta pronto,

Berta y todos tus compañeros.
Concierto de Navidad, 19 de diciembre, 2002

 

En memoria de Gemma, mi Gemmeta

Moltes gràcies a totes les persones que han decidit compartir amb nosaltres aquests últims moments de la nostra estimada filla Gemma.

Uns moments que no tocava viure, que encara semblen impossibles, però que el seu destí ens oblida a afrontar amb tota la força i energia que ella posseïa.

Una força i una energia que ella ens anava transmetent dia a dia i que de vegades eren ràfegues que feien trontollar els altres.


Tenia tantes ganes i il.lusions per fer la seva vida i per viure el que la vida li oferia, que els DIES se li feien massa curts i tot sovint havia de robar hores a les seves nits.

La seva germana, el seu pare i jo hem procurat respectar sempre el seu desig, tot i que no ens ha resultat fàcil, però ara, ara que ets absent filla meva, és quan més conscient sóc de la grandesa amagada en el teu fer diari del que tant ens hem queixat, de la gran dona en què havies arribat a convertir-te.

Os doy gracias a todas las personas que nos acompañan. Gracias por vuestra presencia en estos momentos de tan grande ausencia. Sabemos que en mayor o menor medida compartís nuestro dolor y estamos seguros de que Gemma también os daria las gracias por todo lo que ha aprendido durante su intensa corta vida. Su ansia de aprender, de avanzar, de caminar en muchas direcciones, canguros, básquet, estudios, familia, su estimada asociación, donde siguió encontrando amigas y amigos la llevaron a relacionarse en todas las lenguas que pudo encontrar a su alrededor, porque nunca encontraba barreras, sino ocasiones para aprender.

So, thank you very much for being there. For having decided to participate in this undesired farewell to Gemma. Our loved daughter always had a person who loved her around. She was born with her sister Núria, her beloved sister and she passed away with her friend Marta. Always sharing in a short life, always giving to be able to receive. Thanks for being there.

Hija mía, qué duro perderte. Pero, no se puede perder nada que antes no se ha tenido. Y es que morir no es importante, lo important es vivir, luchar por la vida, estar y sentirse vivo, y Gemma siempre se nos mostró viva.

Vivió intensamente cada uno de los momentos de su vida.

La teva mare, tu madre
Encarna
Barcelona, 19 de diciembre de 2002

Hola Gemma,
¿Qué te ha parecido? Estoy seguro de que estás muy orgullosa de estas jornadas. Ayer era el momento de que hablara la cabeza, dejemos que hoy hable el corazón. No hemos hecho estas jornades sólo para aprender, también las hemos hecho en tu honor. Sabemos que dedicaste muchos esfuerzos para conseguir que los estudiantes de Ciencies de la Salud pudieran realizar estancias de intercambio en otros paises y conseguir mejorar su formación.

Yo, a pesar de no haber estado nunca de intercambio también tengo que agadecer la posibilidad de estar hoy aquí. Como ya dije ayer, mi trabajo de investigación se engloba dentro del proyecto de introducción a la investigación del laboratorio de genética molecular. Tu formaste parte de la primera promoción de este proyecto y permitiste que yo y muchos otros estudiantes tuviéramos esa puerta abierta.

Fue en nuestro querido laboratorio donde nos conocimos. Entraste y después de saludarnos preguntaste a la Claire, de Taiwan y de intercambio por el AECS, si estaba bien o tenia algun problema relacionado con su estancia. En pocos segundos me enseñaste la parte más humana de la ciencia, el preocuparse por el bienestar de los compañeros.

Poco tiempo después tuvimos que llorar tu marcha. En esta facultad en la que estabas estudiando medicina hicimos un emotivo acto. Una de tus compañeras te definió como un ángel. Sí, no iba nada equivocada. No ganaste ningún premio Nobel, ni Príncipe de Asturias. En realidad ganaste una cosa más importante, ganaste nuestros corazones. Y eso te resultó fácil, ya que antes nos habías dado el tuyo. Aún hoy sigues ayudándonos a ser mejores, como persones y como científicos.

Gemma, hoy no hay perdedores. Todos hemos ganado en conocimientos gracias a estas jornadas que ya en vida querías organizar. Por eso, creo que no podemos acabar de ninguna otra manera que dándote las gracias por ayudarnos a dar lo mejor de nosotros. Gemma, estés donde estés, GRACIAS.

                            Joaquim Bosch Barrera, Barcelona, 31 de marzo 2005
                          1as Jornadas Premio de Investigación para Estudiantes                                                                    GEMMA ROSELL ROMERO

Despedida en las primeras Jornadas Premio Gemma Rosell Romero
¿Qué puede significar investigar? Investigar es creer en una ilusión, es la visualización de un futuro que existe intuitivamente, mientras caminas por un itinerario incierto, inseguro, lleno de aciertos y errores, que a los ojos de un buen observador, de una buena observadora, se transforman en información para aprender. Y es que aprender da sentido a muchas etapas de nuestra vida.
Iba a buscar una definición en la Enciclopedia sobre qué significa investigar, pero me parece que ya la he encontrado. Iba a buscar lo que ya sabía, lo que he encontrado dentro de mí, y es que quizás investigar, la investigación, es un camino de búsqueda y de encuentro hacia dentro y hacia fuera.
Hace dos años yo comencé un camino diferente, un camino de duelo. He transitado por el dolor de una manera distinta a las mujeres investigadas por Eduard Alentorn, pero al igual que ellas, yo también he intentado “hacerlo tan bien como sabía”. Debo decir que en mi caso he tenido tres ayudas muy importantes:
La fuerza que mi hija Núria sacaba para continuar adelante, a su manera,
la presencia de todas aquellas personas que la ausencia de mi hija Gemma iba poniendo en mi camino,
y el caminar en companía de Miguel, con quien comparto este itinerario de vida.

Sobre este trípode he transitado durante todo este tiempo, pero ahora, hoy, aquí con vosotros, siento que comienzo una nueva etapa. Si es cierto lo que aprendí durante mi época de estudiante: “la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma”. Ayer estaban aquí mis dos hijas, juntas, y estuvieron mirándose muchas horas, cada una desde donde estaba, y eso es un regalo más que me habéis hecho y que las palabras sólo limitan, porque mi agradecimiento es infinito.
Muchas gracias por permitir todos mis paseos en el interior de este aula y fuera de ella intentando captar, grabar dentro de mí a través de la cámara, o escondiéndome detrás de ella, la realidad de tantas personas ilusionadas, valientes y decididas a superar sus propios miedos para intentar exponer aquello que habían investigado, aquello que habían vivido.
Podemos estar tranquilos con estas y estos aprendices de investigadoras e investigadores. Me parece que han dejado muy claro que la inversión de roles es, además de posible, necesaria, porque, ¿quién enseña y quién aprende? Ayer, los que normalmente aprenden nos mostraron y demostraron que pueden enseñar a través de su trabajo serio, continuado y esforzado, a las personas que normalmente enseñan.
Yo, sólo puedo decir, y repetir, gracias. Gracias como madre por permitirme vivir todo esto. Seguro que las vuestras estarían orgullosas de haber escuchado vuestro trabajo, y deseo de todo corazón que éste sea el principio del vuestro camino en la investigación desde estas tierras que tanto quiero.
Felicidades, hijas mías! Os quiero.
                                                                            E. Romero, 31 /3/2005